Nacida en Madrid y criada entre Madrid e Ibiza, Erica Santos creció entre dos mundos que marcarían profundamente su forma de entender la belleza, el espacio y la relación entre las personas y su entorno. Por un lado, la energía cultural de la ciudad; por otro, la presencia serena de la naturaleza, la luz y el ritmo pausado del Mediterráneo.
Estudió Arquitectura de Interiores en IADE Madrid y posteriormente completó un MBA en Finanzas. Tras más de quince años viviendo entre España y Estados Unidos, y viajando extensamente por diferentes partes del mundo, su visión del diseño se enriqueció a través de distintas culturas, paisajes y formas de entender la vida.
Con el tiempo desarrolló una profunda apreciación por los espacios definidos por la armonía, la atemporalidad y la honestidad de los materiales. Materiales que envejecen con belleza. Espacios que transmiten calma. La belleza de la simplicidad. Una búsqueda que la llevó de forma natural hacia el wabi-sabi, el japandi y el brutalismo.
Lo que comenzó como una influencia estética terminó revelándose como algo mucho más personal: un reflejo de sus valores, de su manera de entender la belleza y de su relación con el mundo que la rodea.
Hoy, esa filosofía continúa dando forma a STUDIO ELEVEN.


Biografía
Nacida en Madrid y criada entre Madrid e Ibiza, Erica Santos creció entre dos mundos que marcarían profundamente su forma de entender la belleza, el espacio y la relación entre las personas y su entorno. Por un lado, la energía cultural de la ciudad; por otro, la presencia serena de la naturaleza, la luz y el ritmo pausado del Mediterráneo.
Estudió Arquitectura de Interiores en IADE Madrid y posteriormente completó un MBA en Finanzas. Tras más de quince años viviendo entre España y Estados Unidos, y viajando extensamente por diferentes partes del mundo, su visión del diseño se enriqueció a través de distintas culturas, paisajes y formas de entender la vida.
Con el tiempo desarrolló una profunda apreciación por los espacios definidos por la armonía, la atemporalidad y la honestidad de los materiales. Materiales que envejecen con belleza. Espacios que transmiten calma. La belleza de la simplicidad. Una búsqueda que la llevó de forma natural hacia el wabi-sabi, el japandi y el brutalismo.
Lo que comenzó como una influencia estética terminó revelándose como algo mucho más personal: un reflejo de sus valores, de su manera de entender la belleza y de su relación con el mundo que la rodea.
Hoy, esa filosofía continúa dando forma a STUDIO ELEVEN.